por
pobrecito hablador
el Jueves, 25 Septiembre de 2003, 00:36h
(#220226)
"No parece que sea tan radical, en principio, la directiva"
Lo es: en la práctica, con la verborrea de abogado se está permitiendo, no la patente de un programa (no, eso no, por Dios), pero sí, por ejemplo, el conjunto ordenador-programa-impresora-proceso de negocio.
Prepárate para ver patentada en Europa la hoja de cálculo (y su salida impresa, en una máquina generalista de proceso de datos, vulgo ordenador, y si bien quizá no se pueda ir tras los desarrolladores de Gnumeric, sí podrán obligar a pagar derechos de patente a cualquier empresa que pretenda dar soporte sobre ella -golpeando duramente sus posibilidades de desarrollo-).
En realidad es lo peor que podría ocurrir: un golpe directo contra el software libre sería tan descarado que antes o después la situación se rompería por sí sola. Con lo de ahora, el software libre está "protegido" y no hay de qué protestar, cuando en la práctica lo que se está haciendo es proteger el 'statu quo' del software de licencia privativa que tendrá un nicho intocable en el entorno empresarial (y por lo tanto, puesto que antes o después todo el mundo tiene que interactuar con empresas, dejará al software libre completamente arrinconado: ¿de qué sirve, por ejemplo, un procesador de textos con el que no puedo intercambiar documentos? Nada de filtros para Word en el software libre -formato protegible por patente- y nada de procesadores libres en la empresa, puesto que no se podrá conseguir soporte a precio razonable).
Re:Europa a la zaga de E.E.U.U.
(Puntos:0)Lo es: en la práctica, con la verborrea de abogado se está permitiendo, no la patente de un programa (no, eso no, por Dios), pero sí, por ejemplo, el conjunto ordenador-programa-impresora-proceso de negocio.
Prepárate para ver patentada en Europa la hoja de cálculo (y su salida impresa, en una máquina generalista de proceso de datos, vulgo ordenador, y si bien quizá no se pueda ir tras los desarrolladores de Gnumeric, sí podrán obligar a pagar derechos de patente a cualquier empresa que pretenda dar soporte sobre ella -golpeando duramente sus posibilidades de desarrollo-).
En realidad es lo peor que podría ocurrir: un golpe directo contra el software libre sería tan descarado que antes o después la situación se rompería por sí sola. Con lo de ahora, el software libre está "protegido" y no hay de qué protestar, cuando en la práctica lo que se está haciendo es proteger el 'statu quo' del software de licencia privativa que tendrá un nicho intocable en el entorno empresarial (y por lo tanto, puesto que antes o después todo el mundo tiene que interactuar con empresas, dejará al software libre completamente arrinconado: ¿de qué sirve, por ejemplo, un procesador de textos con el que no puedo intercambiar documentos? Nada de filtros para Word en el software libre -formato protegible por patente- y nada de procesadores libres en la empresa, puesto que no se podrá conseguir soporte a precio razonable).