La verdad es que he estado tentado de contestar a este impresentable, pero me resultaba tan patético el comentario que temí que se contagiase mi respuesta.
Puedes estar de acuerdo o no con su modo de vida, pero es incuestionable que la informática se ha desarrollado allí, la aportación del resto del mundo sensiblemente menor. Y también es un hecho reconocido que las mejores universidades del mundo están en ese país: Harvard, MIT, Stanford, Yale, ...
¿He afirmado, negado o puesto en duda lo que acabas de decir?
Lo que si he hecho era cuestionar, por medio de puntualizaciones, que su éxito se debe exclusivamente a 1)mejores universidades 2)mercado laboral muy abierto 3)programas de investigación 4)una economía... y el modelo que se sugería. Como si no tuviese nada que ver la política económica, hegemónica y militar dentro y fuera de sus fronteras. Y sus relaciones y presiones a terceros.
El odio, el diablo, y el cegato los has metido tú. ;-)
¡Bravo!
(Puntos:2)( http://librexpresion.org/ | Última bitácora: Martes, 17 Marzo de 2009, 08:40h )
libreXpresion.org [librexpresion.org]
No te confundas
(Puntos:1, Provocacion)( http://www.librexpresion.org/ | Última bitácora: Martes, 12 Septiembre de 2006, 17:20h )
Puedes estar de acuerdo o no con su modo de vida, pero es incuestionable que la informática se ha desarrollado allí, la aportación del resto del mundo sensiblemente menor. Y también es un hecho reconocido que las mejores universidades del mundo están en ese país: Harvard, MIT, Stanford, Yale, ...
¿He afirmado, negado o puesto en duda lo que acabas de decir?
Lo que si he hecho era cuestionar, por medio de puntualizaciones, que su éxito se debe exclusivamente a 1)mejores universidades 2)mercado laboral muy abierto 3)programas de investigación 4)una economía... y el modelo que se sugería. Como si no tuviese nada que ver la política económica, hegemónica y militar dentro y fuera de sus fronteras. Y sus relaciones y presiones a terceros.
El odio, el diablo, y el cegato los has metido tú. ;-)
Si nadie trabaja por ti, que nadie decida por ti