Sí que tengo un hijo y lo de evitar que se pierda me parece una excusa repugnante para que una empresa le ponga un cacharro para saber dónde está y usar los datos para su conveniencia.
Con un servicio de megafonía se consigue encontrar al niño con la misma celeridad.
Este tipo de mierda no es casual. Las empresas que se dedican a fabricar esas etiquetas buscan un escenario en que puedan justificarlo para que nos vayamos acostumbrando a estar controlados. Si cuela, ya encontrarán la forma de ir ampliando su uso.
Ya tengo la experiencia de conversaciones con colegas que desarrollan este tipo de sistemas y veo cómo la conciencia se les va ablandando. Terminan pareciéndoles razonables las demandas de los clientes. Y esas demandas son alucinantes. Por ejemplo, quieren saber cuánto tiempo se pasa la gente en los servicios. No es broma.
Llegará un momento en que, o tomamos una actitud más activa en contra de estos abusos, o terminarán provocando situaciones muy muy chungas.
No, de paranoia nada
(Puntos:5, Inspirado)( http://barrapunto.com/ )
Con un servicio de megafonía se consigue encontrar al niño con la misma celeridad.
Este tipo de mierda no es casual. Las empresas que se dedican a fabricar esas etiquetas buscan un escenario en que puedan justificarlo para que nos vayamos acostumbrando a estar controlados. Si cuela, ya encontrarán la forma de ir ampliando su uso.
Ya tengo la experiencia de conversaciones con colegas que desarrollan este tipo de sistemas y veo cómo la conciencia se les va ablandando. Terminan pareciéndoles razonables las demandas de los clientes. Y esas demandas son alucinantes. Por ejemplo, quieren saber cuánto tiempo se pasa la gente en los servicios. No es broma.
Llegará un momento en que, o tomamos una actitud más activa en contra de estos abusos, o terminarán provocando situaciones muy muy chungas.