por
pobrecito hablador
el Martes, 14 Diciembre de 2004, 11:25h
(#404871)
De lo primero no se sigue lo segundo. Que tengamos derecho a la vida no implica que sea ilegítima la pena capital, lo mismo que el que tengamos derecho a ser libres no implica que sea indebido purgar años de cárcel si cometemos un crimen.
A los de redliberal (por si me leen), hacéis preguntas y tenéis dudas de niños de 5 años. Del derecho a la vida se sigue que no haya pena de muerte, del derecho a la libertad se sigue que no haya cadena perpetua. Los castigos estatales por romper la ley son todos privación parcial y temporal de tus derechos, a uno no se le puede matar parcialmente ni durante un tiempo tan solo.
Si os preguntáis de qué viene todo esto, pues muy sencillo: el sistema penal es un sistema de rehabilitación, no de venganza. No se rehabilita a nadie matándolo ni dejándolo encerrado para siempre.
Si se va a imponer la pena de muerte yo tengo un delito por el que empezar a penar, la estafa fiscal o los intentos monopolistas. Si el estado gira alrededo del capital, que sean los delitos relacionados con él los que más duramente se penen. ¿A que ya no os hace tanta gracia a los empresarios ricachones?
por
pobrecito hablador
el Miércoles, 15 Diciembre de 2004, 03:53h
(#405351)
Privatizar las pensiones no; pero no veo nada malo en abolir toda suerte de subsidios, sobre todo porque causan un daño tremendo tanto a quienes no los reciben (por ejemplo, a los agricultores de los países pobres o los jornaleros semiesclavizados que han ocupado el hueco dejado por quienes prefieren quedarse en casa a cobrar el PER), como a quienes sí que los reciben (las campañas de recogida de ropa usada para África han conseguido cargarse la mínima industria textil de varios países).
Sobre lo de las penas, opino que cada Comunidad Autónoma debería ser capaz de fijar sus propios códigos penal y civil, sin ataduras constitucionales (ni europeas ni nacionales) sobre la naturaleza y el propósito de las penas, y que los ciudadanos decidan que es lo que más les conviene en cada momento a nivel local.
Las prestaciones sociales deberían estar lo más descentralizadas posibles y funcionan mucho mejor si hay muchos pequeños grupos a cargo de muchas pequeñas parcelas concretas que con mastodontes burocráticos funcionando a golpe de "silencio administrativo". Lo mejor que podría hacer el Estado es retirarse de la mayor parte de las prestaciones sociales y limitarse a financiar y supervisar la actividad de las ONG.
Con lo de la educación se columpian totalmente. Al cabo de pocos años de abandonado el sistema educativo, la influencia de los maestros se difumina y queda la de la familia y los amigos. De lo que sí que deberían quejarse es de la uniformidad de la enseñanza, de la escasez de itinerarios alternativos, del nulo papel de los padres (y de los alumnos) a la hora de fijar su currículo, de la imposibilidad de "estudiar por libre" presentándose, eso sí, a los exámenes en los centros públicos, ... En cualquier caso, nada que ver con la Constitución Europea.
Si de verdad quisieran criticarla, les bastaría con leerla con cuidado y darse cuenta de que se trata de una exaltación de la burocracia, llena de trampas y excepciones que están llamadas a acabar como el rosario de la aurora.
¿Hay alguien capaz de explicarme la diferencia entre la "excepción por la cláusula de flexibilidad" y la carta libre para que la comisión europea pueda hacer en un momento dado lo que le salga de las narices? Lo que, de oponerse algún estado miembro, acabaría en galimatias judicial.
Europa necesita urgentemente menos reglamentos, menos tratados, menos ordenanzas, menos derecho comunitario, menos poder para los paquidermos del triángulo Bruselas-Luxemburgo-Estrasburgo y que la única institución con autoridad para aprobar los presupuestos sea también la única es la que está representada directamente la voz de los ciudadanos: el parlamento europeo.
Re:Algunos pensamientos personales
(Puntos:1, Inspirado)A los de redliberal (por si me leen), hacéis preguntas y tenéis dudas de niños de 5 años. Del derecho a la vida se sigue que no haya pena de muerte, del derecho a la libertad se sigue que no haya cadena perpetua. Los castigos estatales por romper la ley son todos privación parcial y temporal de tus derechos, a uno no se le puede matar parcialmente ni durante un tiempo tan solo.
Si os preguntáis de qué viene todo esto, pues muy sencillo: el sistema penal es un sistema de rehabilitación, no de venganza. No se rehabilita a nadie matándolo ni dejándolo encerrado para siempre.
Si se va a imponer la pena de muerte yo tengo un delito por el que empezar a penar, la estafa fiscal o los intentos monopolistas. Si el estado gira alrededo del capital, que sean los delitos relacionados con él los que más duramente se penen. ¿A que ya no os hace tanta gracia a los empresarios ricachones?
Re:Algunos pensamientos personales
(Puntos:0)Sobre lo de las penas, opino que cada Comunidad Autónoma debería ser capaz de fijar sus propios códigos penal y civil, sin ataduras constitucionales (ni europeas ni nacionales) sobre la naturaleza y el propósito de las penas, y que los ciudadanos decidan que es lo que más les conviene en cada momento a nivel local.
Las prestaciones sociales deberían estar lo más descentralizadas posibles y funcionan mucho mejor si hay muchos pequeños grupos a cargo de muchas pequeñas parcelas concretas que con mastodontes burocráticos funcionando a golpe de "silencio administrativo". Lo mejor que podría hacer el Estado es retirarse de la mayor parte de las prestaciones sociales y limitarse a financiar y supervisar la actividad de las ONG.
Con lo de la educación se columpian totalmente. Al cabo de pocos años de abandonado el sistema educativo, la influencia de los maestros se difumina y queda la de la familia y los amigos. De lo que sí que deberían quejarse es de la uniformidad de la enseñanza, de la escasez de itinerarios alternativos, del nulo papel de los padres (y de los alumnos) a la hora de fijar su currículo, de la imposibilidad de "estudiar por libre" presentándose, eso sí, a los exámenes en los centros públicos, ... En cualquier caso, nada que ver con la Constitución Europea.
Si de verdad quisieran criticarla, les bastaría con leerla con cuidado y darse cuenta de que se trata de una exaltación de la burocracia, llena de trampas y excepciones que están llamadas a acabar como el rosario de la aurora.
¿Hay alguien capaz de explicarme la diferencia entre la "excepción por la cláusula de flexibilidad" y la carta libre para que la comisión europea pueda hacer en un momento dado lo que le salga de las narices? Lo que, de oponerse algún estado miembro, acabaría en galimatias judicial.
Europa necesita urgentemente menos reglamentos, menos tratados, menos ordenanzas, menos derecho comunitario, menos poder para los paquidermos del triángulo Bruselas-Luxemburgo-Estrasburgo y que la única institución con autoridad para aprobar los presupuestos sea también la única es la que está representada directamente la voz de los ciudadanos: el parlamento europeo.